Mantenimiento simple para que tu cerradura dure años
La mayoría de las cerraduras que atendemos no fallaron de un día para el otro: venían avisando. Con tres hábitos simples, tu cerradura puede durar muchísimos años más.
Los tres hábitos
- Lubricación correcta: una o dos veces al año, con producto específico para cerraduras, nunca aceite de cocina ni spray genérico en exceso.
- Revisión de tornillos y herrajes: un herraje flojo hoy es una cerradura rota mañana.
- Cuidado de la llave: si la llave está gastada o doblada, reemplazala antes de que dañe el cilindro.
Señales tempranas
Giro más duro de lo normal, llave que entra con juegos, ruidos nuevos al trabar. Atendidas a tiempo, se resuelven con una limpieza o un ajuste menor.
El mejor momento para revisar una cerradura es cuando todavía funciona.
Mantenimiento en comercios
En locales y oficinas, donde la cerradura trabaja varias veces por día, conviene agendar una revisión periódica. Es la forma más barata de evitar que una puerta deje de cerrar un viernes a la noche.
Cierre
Si tu cerradura ya viene dura, no la fuerces ni la inundes de lubricante: una revisión profesional te dice si pide limpieza, ajuste o si ya cumplió su ciclo.
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